Podemos entender el amor propio, como el amor más sincero que podamos darnos a nosotros mismos. Pero esto conlleva entender la definición correcta de amor propio, y cómo cumplirla cuesta. He observado cómo se ha popularizado mucho el cómo mujer practicar el amor propio, y con esto la tergiversación de su mensaje.
En general, el amor propio se practica reconociendo el valor de nosotros, y junto a ello entender nuestras necesidades y priorizarlas. ¿Cómo se puede manchar esto? Cuando atacamos a la libertad de expresión, de sentirnos libre de ser o cuando sugerimos que el amor propio puede existir mientras crees en la sumisión.
El otro día estaba viendo en la red social Instagram, una mujer la cual contaba la historia de su hermana de cómo un hombre le arrancó la vida frente a la hija de ambos. Con lágrimas en los ojos, alentaba a las mujeres a quererse y salir de estos ciclos de violencia. Me indignó, un comentario que he visto repetidas veces en otros temas de violencia en las redes, en el cual otra mujer que en su perfil, indica la importancia del amor propio, indicando que el problema no es nada más de las mujeres y que los hombres lo sufren también. Por lo cual, es importante aclarar que el amor propio lo debe vivir cada ser humano del mundo, y si así fuera se entendería más la equidad que debe tener cada ser humano en el mundo.
También, es sabido que existe el maltrato en hombres, niños, niñas y mujeres alrededor del mundo. Siendo en su mayoría y en muchas ocasiones más grave en mujeres, niños y niñas. Por tal motivo, no hay que minimizar cuando hay una historia de maltrato hacia la mujer, que puede salvar la vida de alguien más, haciendo un comentario para restar valor a las miles de vidas de mujeres que se pierden al año por la violencia machista.
Cuando practicas el amor propio, aprendes a respetarte tanto, que sabrías lo grande que es que una mujer se pare y hable sobre el maltrato que padeció, y cómo logró salir de allí o quizás la historia de una persona que vio partir a su mamá, a su hermana o una amiga por el maltrato. Son historias que aunque en ocasiones sean tristes o hayan dejado huellas, hacen que más personas en el mundo lleven el mensaje de parar abusos y dejar de una vez y por toda la estupidez de querer callar a una mujer que necesita que la escuchen, que la comprendan y que la ayuden. No se confundan y entiendan que el amor propio en nada tiene que ver con las ataduras o el silencio.
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